Los automóviles para el sector rural tienen que tener ciertas características que hacen que sean aptos para terrenos complicados, proporcionando comodidad al conductor, y estando preparados para el transporte y el trabajo en zonas de campo.
Por eso, tanto si se opta por el renting de coches para el turismo rural, como si el objetivo es moverse por este tipo de zonas que no tienen asfalto por motivos laborales, se necesitan vehículos que puedan responder ante terrenos complicados sin estropearse.
La verdad es que la movilidad rural es mucho más sencilla con vehículos de renting, ya que este tipo de contrato de alquiler a largo plazo ofrece muchas ventajas.
Así que en este artículo vamos a analizar todas estas cuestiones, de tal forma que tengas toda la información que necesitas sobre los automóviles para el sector rural, y porque conseguirlos con un contrato de renting.
¿Qué características deben tener los automóviles para el sector rural?
Cuando uno circula por rutas con tierra suelta, surcos y piedras, el primer elemento que marca la diferencia en un coche para territorio rural es la suspensión que responda sin ceder ante las irregularidades del terreno, de modo que el conductor no sienta cada bache como un tirón brusco y que el chasis mantenga la integridad tras kilómetros de uso intenso.
Acompañando esa base de rodadura, estaría la tracción en las cuatro ruedas permanente, un sistema capaz de distribuir el par por igual entre ejes antes de que una rueda pierda agarre, lo que evita quedarse encallado al cruzar un vado o subir por un talud con barro húmedo.
También, sería muy importante la altura con respecto al suelo, que permite el paso sin rozar piedras, o raíces y previene daños costosos en la parte inferior, algo que cualquier trabajar del campo analiza cuando va a usar un vehículo fuera del asfalto.
Por otra parte, para afrontar cuestas y arrastres de carga resulta muy útil un motor de par elevado y bajas revoluciones, pues mantener el aguante en pendientes pronunciadas sin recurrir al embrague a cada momento reduce el desgaste de la transmisión y la fatiga del conductor.
Con respecto a los neumáticos para ese entorno, hay que mencionar que normalmente tienen tacos pronunciados y refuerzos laterales que repelen pinchazos al rodar sobre trozos de metal o pedruscos ocultos en charcos resecos.
Al mismo tiempo, los discos de freno están pensados para repeler barro y agua y de esta forma mantienen la eficacia de frenado incluso tras cruzar arroyos de caudal moderado sin que las pastillas se contaminen ni pierdan adherencia.
¿Qué tipos de automóviles se suelen utilizar para trabajar en el sector rural?
En las áreas agrícolas y de baja densidad de población predominan vehículos que combinan resistencia mecánica con capacidad de carga, capaces de afrontar caminos sin pavimentar y mantener un funcionamiento confiable en ausencia de talleres cercanos.
La arquitectura de chasis reforzado y ejes rígidos de las ‘pick-ups’, hacen que sea probablemente el vehículo favorito de aquellos que transportan insumos agrícolas, o productos del campo, puesto que además permiten añadir accesorios como jaulas para animales que no tengan un gran peso.
Por otra parte, el todoterreno ligero, despierta el interés en aquellas personas que buscan vehículos compactos, puesto que aporta mucha facilidad para sortear senderos y trazas agrícolas de un tamaño reducido.
Además, la caja de bajo rango multiplica la tracción al circular a pocas decenas de kilómetros por hora, lo que ayuda a enhebrar surcos profundos con maquinaria agrícola.
También hay que mencionar que aunque muchas versiones de SUV nacen para su uso en ciudad, las variantes ‘Off-Road’ tiene una suspensión reforzada y diferenciales de bloqueo manual para ascender cuestas con suelo suelto, además de que su altura libre al suelo impide rozar piedras ocultas bajo las hojas secas de los viñedos o setos frutales.
¿Por qué elegir un contrato de renting para disponer de los vehículos que se necesitan en zonas rurales?
Al decidirse por un contrato de renting sin entrada, quien trabaja en el campo accede a vehículos sin realizar un gran desembolso inicial, de forma que el capital se puede dedicar a labores agrícolas mientras el pago se distribuye en plazos mensuales.
Con cuotas fijas, el agricultor sabe de antemano cuánto costará cada unidad y puede centrarse en las tareas de cultivo sin sobresaltos económicos por reparaciones, o cualquier tipo de gastos extra.
De hecho, el contrato incluye mantenimiento preventivo y revisiones técnicas, además de que el seguro de toda la flota se integra en el mismo acuerdo, de modo que no es necesario gestionar pólizas independientes ni solicitar asistencia por separado.
Así que sin duda, el renting para empresas simplifica el control de gastos, porque en un solo recibo quedan incluidos seguro, mantenimiento, reparaciones, impuestos y asistencia en carretera.
Si quieres saber más sobre este tipo de contratos, y qué vehículos tenemos disponibles en nuestro catálogo de renting que te puedan ser útiles para el transporte y el trabajo en zonas rurales, contacta con nosotros.
