Vehículos compartidos para empresas con un contrato de renting

Los vehículos compartidos son algo que normalmente se relacionan con los particulares pero también pueden ser muy útiles para las empresas, porque lo más importante es disponer de un automóvil al menor precio posible.

Por eso, es que los profesionales que tengan una cierta relación, pueden compartir su flota de coches para empresas y con ello abaratar costes, para utilizar esos recursos en otras facetas del negocio.

Además, con un contrato de renting personalizado, se puede disponer de todo tipo de automóviles con el pago de una cuota mensual, así que es la forma más sencilla de que las empresas tenga a su disposición los vehículos que necesitan.

Teniendo en cuenta todo esto, en este artículo, vamos a analizar la definición y el funcionamiento de los vehículos compartidos para empresas, y a ver las ventajas que ofrece el renting para empresas para este fin.

¿Qué son los vehículos compartidos para empresas?

Los vehículos compartidos para empresas son flotas gestionadas por la propia compañía, o por un proveedor externo, que los pone a disposición de los empleados a través de una ‘app’ y un sistema de reservas, de modo que un mismo coche sirve a varios trabajadores según la necesidad.

Con dicho modelo se sustituye en muchos casos la concesión de un coche personal por una opción de uso puntual, que reduce la cantidad de vehículos en el aparcamiento de la empresa y baja los costes asociados a la compra y al mantenimiento al repartirlos entre varios usuarios.

Cuando una empresa organiza la flota internamente, el departamento responsable planifica los horarios y las reglas de uso, mientras la plataforma tecnológica controla las reservas y el consumo de combustible, para hacer más fácil el llevar un control más estricto del gasto.

Por supuesto, para que este modelo funcione, hay que tener reglas claras sobre quién puede usar cada vehículo, cómo se contabilizan los trayectos y qué sucede en caso de incidentes.

La agenda legislativa de movilidad está fomentando que algunas empresas adopten alternativas de transporte compartido como parte de sus planes de desplazamiento, lo que lleva a las grandes empresas a buscar soluciones de ‘carsharing corporativo’.

¿Cómo funciona el carsharing corporativo y qué beneficios ofrece?

El carsharing corporativo funciona en el día a día cuando las personas consultan la disponibilidad de los automóviles en la ‘app’, reservan el vehículo que necesitan para el tiempo requerido y registran el uso mediante el móvil.

Los beneficios surgen de reducir el número de vehículos necesarios y de optimizar su uso, y ofrecer acceso a vehículos compartidos mejora la movilidad de la plantilla, algo que muchos trabajadores valoran y suele ayudar a retener talento cuando forma parte de las condiciones laborales.

Para implantar un programa práctico de vehículos compartidos en un negocio, conviene estudiar los patrones de desplazamiento de la empresa y recoger datos que permitan ajustar el número de vehículos y las franjas horarias en las que se utilizan.

También hay que tener en cuenta que los vehículos pueden compartirse por los profesionales de una misma empresa, pero también por varias empresas al mismo tiempo.

Por norma general, estas empresas tienen que tener una relación en cuanto al sector el que trabajan, ya que esto hace que suelan necesitar vehículos de un mismo tipo, pero en realidad, dos negocios con buena relación, pueden hacer uso de automóviles compartidos aunque no se dediquen al mismo sector.

En estos casos, el funcionamiento puede ser mediante una ‘app’ compartida, o mediante una distribución clara de horario, y preferentemente las empresas deben estar cerca, o compartir los aparcamientos.

¿Cómo se pueden utilizar los vehículos compartidos para empresas con un contrato de renting?

Una empresa que contrata vehículos mediante contratos de renting puede disponer de estos con el pago de una cuota mensual, y además no tiene que asumir el coste de los servicios de mantenimiento, seguro y asistencia en carretera, siendo esta una cobertura que reduce la carga administrativa.

De esta forma, al contratar un renting sin entrada para una flota compartida la empresa evita la depreciación de los vehículos y puede disfrutar de una renovación tecnológica periódica, porque el proveedor renueva los modelos según la duración del contrato.

Para implantar el sistema de vehículos compartidos en una empresa, o entre empresas, lo ideal es empezar por una prueba piloto que incluya pocos vehículos y un grupo reducido de usuarios, algo que también se puede hacer mediante renting con una mayor facilidad, puesto que no hay que comprometerse a comprar los automóviles, con el gasto que eso supone.

Además, como el hecho de compartir automóviles es algo que las autoridades ven con buenos ojos, tiene una serie de beneficios a nivel fiscal, y por eso, la fiscalidad del renting de coches para PYMES es algo que merece la pena tener en cuenta.

Así que si quieres que te ayudemos a utilizar vehículos compartidos en tu empresa, y sobre todo a ofrecerte el mejor contrato de renting del mercado, contacta con nosotros.