Podríamos empezar este texto diciendo claramente y de forma directa que si, el renting para viajes largos por carretera merece la pena, y mucho.
Y es que el renting de coches flexible para particulares y PYMES tiene muchos beneficios que se pueden aprovechar para los trayectos largos, ya por turismo, o por motivos empresariales.
Pero lógicamente, si has llegado hasta aquí, es porque quieres saber las razones, así que vamos a analizar las características de un viaje largo por carretera, el equipamiento que se recomienda, y las ventajas que aportan las ofertas de renting.
¿Qué se considera un viaje largo por carretera?
Si tu intención es poner el coche en la carretera durante horas, la idea de lo que es largo varía mucho, ya que no existe un número concreto de kilómetros que se considere como algo estándar para todos.
Más bien, se trata de una combinación de factores, donde por supuesto, el elemento más claro suele ser la duración continua al volante.
Si te enfrentas a más de tres, o cuatro horas al volante sin pausa, ya estás entrando en un terreno donde la fatiga física y mental empieza a notarse. Tus músculos se tensan, la concentración requiere mayor esfuerzo, y la monotonía del asfalto puede pasar factura.
Pero la distancia física en sí misma es otro indicador importante, ya que cruzar varias localidades, o provincias, o plantearse recorridos que fácilmente superan los 400, o 500 kilómetros en una sola jornada, encaja sin duda en esta categoría.
Estas son distancias que exigen planificación, no solo en la propia ruta, sino también en términos de combustible, posibles peajes y la gestión del tiempo. Es decir, requieren que pienses más allá del destino inmediato.
Por supuesto, la frecuencia con la que necesitas parar también es algo a tener en cuenta, puesto que en un viaje largo, esas paradas dejan de ser opcionales, o simplemente por comodidad.
Además, no se puede olvidar que hay gente que planifica los llamados ‘road trip’ que son viajes que de forma concreta buscan tener la conducción como principal incentivo del viaje.
Es decir, lógicamente hay otras metas, que es hacer turismo principalmente, o acudir a un evento, pero por lo general, la gracia está precisamente en recorren un lugar completo en un vehículo, con las paradas necesarias.
¿Qué equipamiento debe tener un vehículo para que pueda hacer viajes largos por carretera?
La elección del vehículo para realizar trayectos prolongados marca la diferencia entre llegar destrozado o en condiciones de disfrutar del destino.
No todos los coches responden igual cuando los kilómetros se acumulan hora tras hora, y lo primero que buscamos es reducir el estrés al conducir.
Para ello, serán necesario asientos con soporte lumbar ajustable y con materiales que transpiren, no esos que tras dos horas te hacen cambiar de postura constantemente.
Y es que no hay duda de que la ergonomía del puesto de conducción es fundamental, por lo que los volantes deben ser regulables en altura y alcance, los reposabrazos estar en el lugar correcto, y también hay que tener una visibilidad que no obligue a forzar el cuello.
Por otra parte, el espacio interior cuenta mucho más de lo que parece, puesto que un habitáculo amplio, sobre todo en las plazas traseras y el maletero, evita esa sensación de claustrofobia que puede aparecer tras horas de viaje.
También ten en cuenta que para viajes largos por carretera, los motores con suficiente par a bajas revoluciones son ideales, ya que te permiten adelantar sin tener que bajar las marchas bruscamente en pendientes pronunciadas, y mantienen un buen funcionamiento a velocidades de crucero para conducir de forma segura.
Con respecto a los sistemas de asistencia al conductor, hay que decir que son herramientas que alivian la carga cognitiva del conductor, además de que un sistema de navegación con la información de tráfico en tiempo real y una pantalla legible a la luz del sol previene mucho el estrés al volante.
¿Merece la pena contratar un automóvil de renting para realizar viajes largos por carretera?
Decidir cómo moverte en trayectos largos implica sopesar factores que por supuesto, van más allá del precio, pero la verdad es que el renting sin entrada ofrece un modelo distinto a las demás opciones del mercado, y entender sus matices te ayuda a ver si encaja con tu forma de viajar.
Con un contrato de renting personalizado pagas una cuota fija mensual que engloba casi todo, el seguro a todo riesgo, mantenimientos programados, impuestos de circulación y asistencia en carretera las 24 horas.
Lo anterior reduce las sorpresas cuando haces viajes largos por carretera, como podría ser una avería grave a 800 km de casa, donde si el coche es tuyo, asumes la grúa, la reparación de urgencia y el hotel si es necesario.
El renting cubre todo eso sin costes añadidos, así que ara viajes frecuentes, o para quien quiere realizar viajes largos por carretera, esta tranquilidad tiene un valor difícil de cuantificar.
Los vehículos disponibles en flotas de renting suelen ser nuevos, o tener menos de dos años y una media de kilometraje controlada. Así que por lo general, también tienen una tecnología actualizada que afecta directamente a tu experiencia en carretera.
Se puede decir por tanto, que los coches de renting acumulan todo el equipamiento necesario que hemos mencionado en este artículo, y además con las ventajas de un servicio económico y con poca burocracia.
Así que si quieres saber más sobre cómo contratar un automóvil de renting para tus próximos viajes largos por carretera, contacta con nosotros sin compromiso.
