Una de las principales razones por las que los particulares y las empresas no se atreven a renovar sus vehículos es por no comprometerse financieramente, y por eso, es tan interesante analizar cómo se puede reducir los riesgos financieros con el renting de automóviles.
Si te decides por un contrato de renting personalizado, podrás disfrutar de todas las ventajas que ofrece esté método de disponer de un vehículo, las cuales están disponibles tanto para las familias como para los emprendedores.
Por eso, en este artículo, queremos hablar sobre todas estas ventajas, que son en realidad las características de los contratos de renting, porque están pensados precisamente para que cualquiera pueda disfrutar de un coche sin preocuparse por su situación financiera.
¿Qué es el renting de automóviles y cómo ayuda a reducir los riesgos financieros?
El renting es una fórmula de uso por la que una persona o empresa contrata un vehículo durante un plazo determinado a cambio de una cuota mensual fija, y en ese pago entran el mantenimiento preventivo, los seguros y la gestión administrativa.
De esta forma, según las responsabilidades en un contrato de renting de automóviles, quien contrata deja en manos del proveedor muchas cosas que de otro modo consumirían bastante tiempo y dinero.
Por que de hecho, la palabra contrato marca un compromiso claro entre partes, en la que quien contrata el renting tiene derecho a poder disfrutar de un vehículo en perfectas condiciones mientras que esté pagando por su uso.
Cuando una empresa compra un coche, afronta costes inmediatos y riesgos por la depreciación del vehículo, las averías inesperadas, o los picos de gasto por reparaciones, siendo todos estos problemas comunes que pueden alterar la tesorería.
Pero con el renting sin entrada, buena parte de ese riesgo recae en la compañía que gestiona la flota, de modo que la variación en gastos se vuelve más manejable, y aunque por supuesto esto no significa que no haya responsabilidades, si es cierto que la previsión financiera se vuelve más sencilla y que el flujo de caja puede planificarse con una mayor precisión.
Además, en función de la situación fiscal del contratante, algunas cuotas se pueden contabilizar de forma que reduzcan la base imponible, o faciliten la conciliación contable, algo que por supuesto depende del caso concreto.
Por eso es útil que, antes de firmar, se revise con el asesor contable cómo encaja el renting en las previsiones fiscales y en las obligaciones contables, y nosotros solemos recomendar esa comprobación para evitar sorpresas cuando llegue la declaración.
¿En qué se diferencia el renting de la compra de un vehículo a nivel económico?
El hecho de tener un coche en propiedad en España conlleva asumir la pérdida de valor del vehículo desde el primer día, y la depreciación corta los márgenes de beneficio y complica la planificación si luego hay que vender.
En cambio, en un contrato de renting el riesgo sobre el valor residual recae en la empresa que gestiona la flota, porque cuando se termina el contrato de renting, quién se preocupa por la logística de la venta y por absorber el desgaste del mercado de segunda mano es el proveedor del servicio.
En cuanto a la fiscalidad y la contabilidad, para empresas y autónomos, las cuotas de renting se registran de un modo que suele afectar la carga fiscal de manera distinta a la compra, porque un activo en el balance y sus correspondientes amortizaciones siguen reglas distintas frente a un gasto operativo periódico.
Y con respecto al coste total, es cierto que a largo plazo la compra puede resultar más económica si el vehículo se mantiene muchos años y con un uso controlado. Sin embargo, para calcular el coste real hay que sumar intereses de financiación, revisiones, seguros, impuestos y la variación del valor de mercado al vender.
¿Por qué el renting evita imprevistos en el presupuesto mensual?
El modelo de alquiler de coches a largo plazo para particulares y empresas en el que se fundamenta el renting basa su propuesta en externalizar la mayor cantidad posible de responsabilidades, para que los clientes solo tengan que preocuparse de pagar una cuota y de disfrutar del automóvil de su elección.
Por eso, por ejemplo en nuestro caso, como empresa proveedora de servicios de renting, somos quien organiza las revisiones y quien se ocupa de las reparaciones habituales.
Así que cuando ocurre un siniestro, la tramitación del seguro y la coordinación con talleres corren por cuenta del proveedor, algo que para una pyme o un profesional que depende de la movilidad, es sin duda un alivio y un problema menos.
De hecho, por esa misma razón, otro aspecto que aporta tranquilidad es la provisión de asistencia y, en numerosas ocasiones, de un vehículo de sustitución, porque perder días de trabajo por una avería afecta al presupuesto general, así que contar con un servicio que restaura la movilidad en pocos pasos reduce el impacto económico de los posibles parones.
No obstante, siendo honestos hay que mencionar que no todo queda cubierto por defecto en un contrato de renting, por ejemplo el combustible suele quedar fuera de la cuota mensual, al igual que las sanciones por infracciones de tráfico.
Por eso, aunque hemos mencionado a grandes rasgos las características del renting que se traducen como un método de reducir los riesgos financieros para las personas y empresas que se deciden por este método de disponer de un vehículo, lo mejor es que te decidas a contactar con nosotros para obtener atención personalizada.
