La mejor estrategia para renovar una flota de vehículos

Seguir una estrategia para renovar una flota de vehículos te ayudará a optimizar el presupuesto que se dedica a disponer de los automóviles que necesita la empresa.

Las principales opciones serían invertir capital para realizar la compra de dichos automóviles, o decantarse por el renting para empresas, una modalidad de alquiler a largo plazo que está creciendo mucho en España por todas las ventajas que ofrece.

No obstante, aunque el renting de automóviles es una de las principales alternativas a la compra de un automóvil en España, entendemos que muchos empresarios prefieren tener sus vehículos en propiedad.

Por lo tanto, en este artículo, vamos a analizar el análisis que tienes que realizar para llevar una estrategia para renovar una flota de vehículos, independientemente del método que elijas para ello.

¿Qué evaluación y análisis hay que realizar en una estrategia para renovar una flota de vehículos?

Antes de mirar un solo catálogo de coches nuevos o de hablar de precios, hay que hacer una pausa y pensar las cosas con calma, teniendo en cuenta que el secreto para una renovación que realmente merezca la pena está en entender lo que ya tenemos.

Para ello, pide a tu equipo de mantenimiento que recopile los historiales de cada coche o furgoneta, o hazlo tu mismo, y fíjate en las reparaciones de los últimos dos años, para ver si hay vehículos que visitan el taller con más frecuencia de lo normal, y cuáles han generado los gastos más elevados.

También es bueno calcular, con la mayor precisión posible, lo que te cuesta mantener cada vehículo en la carretera, para lo que tendrás que sumar el combustible, los seguros, los impuestos, los cambios de neumáticos y las revisiones.

Ver estos números te da una perspectiva real de cuál es el gasto de tener ese coche en activo. A veces, un vehículo con muchos años puede parecer económico porque está pagado, pero si sus visitas al taller son continuas, al final no se está ahorrando nada.

Fíjate también en si hay vehículos que pasan mucho tiempo aparcados, ya que un activo que no se usa es dinero parado que se está desaprovechando, y tal vez puedas redistribuir tareas, o prescindir de algún automóvil si no es totalmente necesario.

Con toda esta información en la mano, plantéate qué esperas conseguir con la renovación, para ver si tu motivo principal es puramente económico, o quizás otro como modernizar tu imagen, y que tus clientes vean una flota actual llena de modelos nuevos.

¿Cómo seleccionar los nuevos vehículos para la empresa siguiendo una buena estrategia?

Una vez tienes claro el estado de tu flota de coches para empresas y sabes lo que buscas, llega el momento de elegir los vehículos que tomarán el relevo de los que ya tienes, un paso que consiste conectar tus necesidades con las opciones que hay en el mercado.

Por supuesto en esta etapa, lo más recomendables es que no te dejes llevar solo por el aspecto exterior, o por una buena oferta puntual, ten en cuenta que la meta es encontrar un coche, o furgoneta, que se convierta en un apoyo para el trabajo diario, no en un quebradero de cabeza.

Si eres un profesional independientes o si tienes un pequeño negocio, sabes perfectamente lo que necesitas, pero si tu empresa es más grande y no conduces personalmente, habla con los conductores. Ellos te dirán qué les falta en su vehículo actual, porque son quienes pasan muchas horas dentro de él.

Como recomendación, tienes que saber que el precio que aparece en el concesionario es solo una parte de la historia, y que la verdadera economía del vehículo se descubre cuando calculas lo que gastarás por tener un coche en propiedad en España.

Este cálculo global incluye el combustible, el seguro, los impuestos, el mantenimiento habitual y los neumáticos, así que un vehículo con un precio de compra bajo podría tener un consumo de combustible muy elevado, o unas revisiones más costosas. Al final, lo barato puede salir caro.

¿Cómo pagar por renovar una flota de vehículos sin comprometer la salud financiera de la empresa?

Llegamos a la parte que más preocupa a la mayoría de emprendedores, que es cómo pagar la renovación sin que suponga un problema para la economía de la empresa, esto es algo normal porque por lo general es una inversión grande, pero la buena noticia es que no hay una única manera de hacerlo.

Por un lado, está la compra tradicional, en la que reúnes el capital, adquieres el vehículo y pasa a ser un activo de la empresa. Es sencillo y, si planeas conservar los coches muchos años, puede resultarte rentable, aunque la contrapartida es que una inversión tan grande puede restar liquidez para otras áreas del negocio.

Por otro lado, existe el renting de coches flexible para particulares y PYMES, un sistema con el que pagas una cuota mensual fija por tener el vehículo, y donde lo interesante es que en esta cuota se incluye el mantenimiento, el seguro a todo riesgo, los impuestos, e incluso los neumáticos.

Así que para elegir una u otra opción, el ejercicio fundamental es proyectar cómo afectará a tus finanzas, sabiendo que con la compra, asumes una salida de dinero inicial grande, pero luego los gastos corrientes son los habituales, mientras que con el renting, la inversión inicial es baja, y asumes un compromiso de gasto mensual constante.

Si optas por el renting, busca que la cuota mensual encaje con tu presupuesto actual y con tus proyecciones de negocio, y si quieres conseguir las mejores condiciones del mercado, contacta con nosotros.