El control del uso del vehículo en un contrato de renting

En los contratos de renting de automóviles, hay un control del uso del vehículo, aunque por supuesto, desde el primer momento se establecen las cláusulas bajo las que se establecerá dicho control.

El renting de coches flexible para particulares y PYMES ofrece la posibilidad de que se adapten los contratos a las necesidades reales de las personas y las empresas, y por eso, también, como veremos en este artículo, se puede negociar el control del uso que se hará del vehículo.

Pero al estar disfrutando del servicio, hay que respetar las responsabilidades en un contrato de renting de automóviles, entre las cuáles estaría el respetar sus condiciones de uso, por lo que vamos a responder las preguntas frecuentes sobre este tema.

¿Qué cláusulas habituales regulan el uso del vehículo en un contrato de renting?

Los contratos de renting suelen contener apartados que marcan cómo se usa el coche durante la vigencia del acuerdo, los cuales se plasman en un documento que refleja los acuerdos prácticos entre la empresa que suministra el vehículo y la persona, o empresa, que lo utiliza.

Entre las cuestiones que se regulan con más frecuencia estaría el kilometraje pactado, puesto que el contrato especifica una cifra anual, o total y establece qué sucede si se supera esa cifra, además de que se detallan los costes por kilómetro extra y la forma de liquidarlos cuando se termina el contrato de renting.

Dicha cláusula busca ajustar la cuota al uso que se estima que se le dará al vehículo y conviene pensar bien en que cantidad establecerla porque puede encarecer notablemente la devolución si se subestima la movilidad real.

Por otra parte, también se establece en las cláusulas quiénes están autorizados a conducir el vehículo, porque no siempre basta con indicar el titular, ya que a veces se permite a un conductor adicional y otras veces la autorización es más restrictiva.

El uso de un coche de renting por parte de terceras personas suele afectar a la cobertura del seguro, así que quien deja conducir a otra persona debe conocer esas limitaciones, ya que si no se cumplen, el titular podría afrontar sanciones, o la pérdida de la cobertura.

También hay que mencionar las obligaciones relativas al mantenimiento y las reparaciones, porque normalmente el proveedor establece en qué talleres deben realizarse las intervenciones y el mantenimiento preventivo.

Como es lógico, no es raro que el contrato contenga medidas frente al uso indebido, con sanciones económicas, la suspensión temporal del servicio, o incluso la finalización del acuerdo en los casos graves.

¿Puedo negociar las condiciones de uso antes de firmar un contrato de renting?

Por supuesto, siempre se pueden negociar las condiciones de uso antes de firmar un contrato de renting personalizado, puesto que hay margen para ajustar lo pactado y adaptarlo a cómo se va a utilizar el vehículo.

Si es cierto que las empresas que ofrecemos el renting en España solemos partir de modelos estándar, pero por lo general aceptamos matices cuando el cliente aporta argumentos claros sobre sus necesidades reales.

De hecho, se pueden perfectamente realizar acuerdos sobre el kilometraje y las revisiones, porque si la previsión de desplazamientos supera lo que propone la oferta inicial, se puede negociar una cuota distinta, o una tarifa concreta por kilómetro adicional.

De igual modo, la autorización para que otras personas conduzcan el vehículo se puede ajustar, no siempre es necesario ceñirse al titular estrictamente, aunque conviene dejar por escrito quién está autorizado y qué documentación debe aportar para mantener las coberturas del seguro.

Ten en cuenta que con las nuevas tecnologías hay sistemas de telemetría que registran los datos de uso para comprobar el cumplimiento de condiciones, los cuales proveen información que sirve para justificar las facturas por exceso de kilómetros, para valorar el estado en la devolución, o la cobertura del seguro en caso de tener un accidente con un coche de renting.

¿Cómo afecta el uso profesional o personal del vehículo a las coberturas y obligaciones?

Cuando el uso de un vehículo en renting se define como profesional o personal, las obligaciones y las coberturas adoptan matices distintos, y el factor que marca la diferencia está en la suma de las condiciones que figuran en el contrato y en la póliza de seguro.

En los contratos orientados al uso profesional, es decir, el renting para empresas, suele quedar constancia de un uso intensivo, de desplazamientos frecuentes y, a veces, del transporte de material.

Por supuesto, esto se hace para tener en cuenta que habrá límites de desgaste distintos y la necesidad de un mantenimiento más riguroso, por eso, en estos casos, como empresa proveedora miramos el perfil de riesgo con otros ojos cuando el vehículo se emplea para el trabajo.

Por otra parte, cuando el uso es personal, el planteamiento cambia, porque la movilidad se entiende como desplazamientos cotidianos, vacaciones, o viajes puntuales, y entonces se suele aceptar un patrón de uso más relajado, aunque todavía existen límites.

También, no olvides de que hay implicaciones fiscales que cambian según el uso, porque para empresas, el renting con uso profesional puede permitir deducciones y una gestión distinta del IVA, mientras que para particulares con actividad económica, conviene consultar cuál es la repercusión fiscal real antes de considerar un contrato mixto.

Dicho todo esto, solo nos queda comentar que en nuestros contratos de renting sin entrada, al igual que en la información que hemos dado en este artículo, somos totalmente transparentes con nuestros clientes con respecto al control del uso del vehículo, por lo que te animamos a contactar con nosotros.