La depreciación de un vehículo. Las causas y cómo evitarla

La depreciación de un vehículo determina el valor de mercado de los automóviles conforme transcurre el tiempo.

Todo el mundo sabe que desde el instante en que un automóvil sale del concesionario, su precio experimenta una disminución, un proceso que persiste de forma constante a lo largo de su vida útil.

Dicha depreciación no se manifiesta de forma homogénea a través del tiempo. De hecho, tiene una marcada intensidad durante los primeros años para luego encontrar una cierta estabilidad a medida que el vehículo envejece.

Este artículo, tiene como objetivo analizar con profundidad las múltiples variables que tienen influencia sobre la depreciación de un automóvil. Además, comentaremos como pueden las personas combatir dicha depreciación mediante el mercado de segunda mano y el renting para particulares.

¿Qué es la depreciación de un vehículo y cómo afecta a su valor?

La depreciación de un vehículo es un proceso inevitable que evidencia la reducción del valor de un automóvil desde el instante de su adquisición hasta el momento en que se decide su venta o termina su periodo de utilidad.

Este fenómeno económico, se ve afectado por muchos factores, que incluyen desde el uso y mantenimiento del automóvil, hasta las condiciones del mercado y los avances tecnológicos.

Entender la depreciación que se produce en los automóviles es muy importante tanto para las personas interesadas en tener un coche en propiedad, como para aquellas empresas que tengan un especial interés en la administración eficaz de sus bienes.

De una forma más concreta, la depreciación es la diferencia entre el precio de compra inicial del vehículo y su valor en el mercado en un determinado tiempo futuro.

Las marcas y modelos que el mercado considera como fiables y duraderos suelen sufrir una depreciación menos intensa, mientras que aquellos automóviles que exceden el promedio de kilometraje anual, o presentan evidentes signos de desgaste tienen un valor comercial mucho más bajo como activos de segunda mano.

Causas principales de la depreciación de un automóvil

El modelo, la marca, el kilometraje, el estado de conservación del vehículo, así como la demanda en el mercado de vehículos de segunda mano, entre otros factores, influyen en la rapidez y la magnitud con que se deprecia un vehículo. A continuación, vamos a comentar de una forma más detallada los más importantes:

  • Desgaste físico y estado general: La depreciación comienza en el momento en que el vehículo se pone en circulación por primera vez. El deterioro natural producto del uso diario, así como el mantenimiento realizado (o su omisión), afectan al valor residual del automóvil.
  • Kilometraje: La cifra de kilómetros recorridos sirve como un indicativo directo del nivel de uso que ha tenido un vehículo. Generalmente, a mayor kilometraje, más pronunciada es la depreciación.
  • Antigüedad y modelo del vehículo: Como hemos comentado, los modelos más recientes suelen experimentar una depreciación acelerada durante los primeros años, la cual se estabiliza con el transcurso del tiempo. Por otra parte, ciertos modelos y marcas pueden conservar mejor su valor debido a su reputación o por características específicas que los hacen ser más codiciados en el mercado de coches usados.
  • Innovaciones tecnológicas y obsolescencia: La evolución tecnológica en la industria automotriz implica que los vehículos más antiguos pueden quedar rápidamente desfasados frente a los nuevos modelos, que presentan mejoras en seguridad, eficiencia energética y tecnología de conducción.
  • Accidentes y reparaciones: Los vehículos que han sido objeto de accidentes y han necesitado reparaciones importantes se consideran normalmente como de menor valor en el mercado.

La depreciación en el mercado de segunda mano y en el renting de vehículos

Dentro del mercado de coches de segunda mano, la depreciación es probablemente el principal obstáculo que un comprador logra esquivar, ya que al comprar un coche que ya está depreciado, lo puede conseguir por un menor valor del que originalmente tendría si fuera nuevo.

Por otra parte, mediante el renting sin entrada, los usuarios acceden a un vehículo nuevo por un periodo establecido, comúnmente de 2 a 5 años, mediante el pago de una cuota mensual fija.

De esta forma, quienes optan por este modelo de alquiler a largo plazo conocen de antemano el gasto total por el uso del vehículo durante el contrato, sin sorpresas debido a las depreciaciones inesperadas, o costes de mantenimiento no previstos.

Por eso, el renting para empresas es una táctica eficaz en la administración de activos para los negocios de cualquier tamaño, pues al prescindir de la propiedad de los vehículos, se evita la depreciación, además de que transforman un gasto de capital en uno operativo, mejorando la liquidez y flexibilidad financiera.

De hecho, el renting de automóviles tiene un fuerte impacto en el mercado de vehículos de segunda mano, puesto que los coches procedentes de contratos de renting que estaban nuevos, después de pasar por un primer cliente, van al mercado de coches de renting de segunda mano.

Teniendo en cuenta toda esta información si quieres contratar un renting con las mejores condiciones y evitar la depreciación, contacta con nosotros.

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