El hecho de renovar el parque móvil de una empresa puede suponer un gasto bastante grande que se tiene que hacer de forma periódica, además de ser un gran quebradero de cabeza para cualquier negocio.
Pero tal como vamos a ver en este artículo, con el renting sin entrada, se pueden aprovechar muchas ventajas a nivel administrativo, además de tener la capacidad de renovar la flota empresarial cada cierto tiempo sin que esto suponga tener que asumir grandes gastos adicionales.
De hecho, si las matriculaciones de vehículos de renting no paran de subir, es por varias razones, que justifican que a día de hoy los particulares y las empresas lo consideren la mejor opción para disponer de un automóvil.
Así que para que tengas disponible toda la información que necesitas, vamos a responder a las preguntas frecuentes sobre cómo renovar el parque móvil de una empresa, y por qué conviene un contrato de renting personalizado teniendo en cuenta los gastos que te puedes evitar.
¿Cuándo es el mejor momento para renovar el parque móvil de una empresa?
Para saber cuál es el mejor momento para renovar el parque móvil de una empresa hay que observar bien el estado de los vehículos y no dejarse llevar por las apariencias, porque como es lógico no existe una fecha única que sirva para todas las empresas.
No obstante, la antigüedad de los vehículos marca una pauta que todas las empresas siguen como referencia, porque a medida que pasan los años aumenta la probabilidad de fallos y la frecuencia de las visitas al taller.
Ese desgaste afecta a la disponibilidad de los vehículos, y si el mantenimiento consume mucho tiempo y no permite que el vehículo sirva para el trabajo con normalidad, es la primera señal de que conviene planear una sustitución.
De hecho, es bastante habitual que las pequeñas empresas mantengan un furgón con la esperanza de estirar su vida útil y, al final, esto acaba suponiendo a larga mayores pérdidas, aunque el objetivo principal sea ahorrar y no conseguir un vehículo nuevo.
Hay que tener en cuenta que el coste real de cada vehículo no se reduce al precio de compra, porque el consumo de combustible, el mantenimiento, los seguros y la caída del valor en el mercado de segunda mano, son gastos adicionales que además no se pueden controlar al tener un coche en propiedad en España.
¿Por qué conviene elegir el renting para renovar el parque móvil de una empresa?
Teniendo en cuenta lo que hemos analizado en el apartado anterior, podemos afirmar que optar por el renting para renovar el parque móvil resulta muy interesante cuando la empresa busca estabilidad en los costes, y tranquilidad y garantía en su funcionamiento operativo.
La razón es que esta modalidad de alquiler de coches a largo plazo para particulares y empresas es una forma de gestionar vehículos sin la preocupación de tener que asumir gastos inesperados, además de que las cuotas mensuales facilitan la planificación del presupuesto.
De esta forma, si la flota de coches para empresas se gestiona bajo un contrato de renting, las averías graves suelen resolverse sin que el departamento interno tenga que interrumpir sus tareas para realizar pesadas gestiones administrativas.
Por otra parte, a nivel empresarial es muy importante cuidarse de la obsolescencia tecnológica, y las empresas que actualizan periódicamente su flota de vehículos evitan que los modelos queden desfasados frente a los cambios en la normativa de movilidad urbana.
Y es que en general, se puede decir que el contrato de renting para empresas hace mucho más fácil la renovación de los automóviles en ciclos previamente planificados. Así, la flota mantiene sus características modernas sin que aparezcan picos de gasto que estén concentrados en un solo ejercicio contable.
¿Qué gastos fijos y variables puedes ahorrarte con el renting frente a comprar?
Cuando se compara el renting con la compra de un vehículo para la empresa, lo más normal es fijarse solo en la cuota mensual, pero si uno se para a mirar con detalle, es fácil descubrir que la diferencia no está tanto en lo que se paga cada mes, sino en todo aquello que deja de pagarse.
Lo más evidente, probablemente sería el mantenimiento preventivo, porque quien compra una furgoneta o un coche asume que, pasados los primeros años, toca pasar por el taller.
Por supuesto, no hablamos solo de las revisiones cotidianas, que serían esas que se hacen con un kilometraje marcado, también nos referimos a lo imprevisto, ya que con el renting, esas visitas al taller no llegan a facturarse, entran dentro del servicio.
Otro gasto que no se suele tener en cuenta hasta que aparece es la gestión de las averías en carretera, como sería el caso de una pinchadura en medio de un viaje. En estos casos, si el coche es tuyo, llamas a la asistencia, pagas si no la tienes contratada, y esperas, mientas que con el renting, esa ayuda suele estar incluida en la cuota.
Y qué decir de los trámites burocráticos y administrativos. Todos sabemos que con la compra, cada año toca pasar la ITV, pagar la tasa, llevarlo a la estación, esperar, y si hay suerte, volver con el coche validado.
Pues si, como ya te estás imaginando, los contratos de renting se encargan de eso también, algo que para muchos puede parecer una tontería porque solo hay que hacerlo cada cierto tiempo, pero cuando una empresa tiene que llevar varios vehículos, se agradece mucho externalizar la gestión.
Así que por todas estas ventajas y muchas otras que podemos comentarte de forma personalizada, te invitamos a contactar con nosotros.
