Las entregas de última milla con vehículos de renting

Las entregas de última milla son mejores para las empresas si se utilizan para ello vehículos de renting, gracias a las características que ofrece este método de alquiler a largo plazo.

En este artículo, analizamos qué son las entregas de última milla, y por qué el renting para empresas tiene tanto éxito entre las empresas de logística urbana.

¿Qué se considera una entrega de última milla?

La entrega de última milla corresponde al traslado final de un pedido desde un centro de consolidación hasta el punto de recibo marcado por el destinatario.

Dicho trayecto, también llamado distribución capilar, sería por lo tanto el recorrido que realizan los bultos una vez han salido del almacén central para dirigirse al domicilio, o al establecimiento comercial del receptor.

En la logística de producción, este tramo sucede justo antes de que una pieza llegue a planta, y en la cadena minorista se sitúa a las puertas del cliente final.

Las operaciones de reparto final necesitan tener muy en cuenta la situación de la movilidad urbana, puesto que en esta situación, cada parada o cada desvío, supone una mayor complejidad al recorrido.

Por eso, para un buen servicio, se coordinan flotas de vehículos ligeros, o de micromovilidad, para sortear calles estrechas y zonas de alta densidad peatonal.

Por otra parte, y con respecto a la gestión de centros satélite distribuidos en puntos estratégicos de la ciudad, hay que mencionar que estos sirven para acercar el stock al área de entrega.

Se puede asegurar entonces, que en esa etapa es necesario un cuidadoso manejo de los datos sobre tráfico, de las franjas horarias y de las preferencias del cliente, precisamente para ajustar el tiempo de entrega lo más posible.

¿Qué herramientas tecnológicas se utilizan en los servicios logísticos de última milla?

De entre las herramientas tecnológicas que se utilizan en los servicios logísticos de última milla, probablemente el más evidente y popular sería el seguimiento en tiempo real de los paquetes, algo que por cierto, alcanza una mayor precisión gracias a las plataformas que combinan datos satelitales de GPS y confirmaciones de recogida mediante códigos QR.

Por otra parte, también estarían los algoritmos de optimización que aprovechan redes neuronales entrenadas con datos de tráfico y de clima para ajustar rutas al instante y reducir tiempos de espera en lugares con una alta congestión.

Aunque todavía no tienen un uso masificado, las universidades y los centros de investigación han creado robots autónomos y drones de reparto, los cuales ya están bajo ensayo en algunos barrios, y que aprovechan la inteligencia artificial para realizar entregas de última milla sin intervención humana.

¿Qué vehículos necesitan las empresas que tienen que realizar entregas de última milla?

La diversidad de vehículos que satisfacen las necesidades de entrega de última milla va desde unidades ligeras de dos ruedas hasta furgonetas de gran autonomía, cada una adaptada a un perfil logístico concreto.

La mayoría de las empresas calcula la capacidad de sus vehículos según el volumen y el peso medio de los paquetes transportados en cada ruta, y entre las opciones más demandadas estarían las furgonetas de renting con una carga útil próxima a una tonelada y una autonomía superior a doscientos kilómetros.

Aunque todavía no es la norma, las compañías líderes han incorporado modelos eléctricos en sus flotas de coches para empresas, pero lo cierto es que los camiones convencionales de última milla son los que más se utilizan todavía en las entregas comerciales.

Muchas empresas optan por externalizar sus flotas a proveedores especializados que gestionan vehículos y conductores, liberando recursos económicos que pueden utilizar para su operación principal, siendo también por eso que ha tenido un crecimiento tan grande el renting de vehículos para empresas de distribución.

¿Por qué los vehículos de renting son la mejor opción para las entregas de última milla?

Si hemos mencionado tanto el renting en este artículo, es porque la disponibilidad de vehículos bajo un contrato de renting para las entregas de última milla reduce la necesidad de desembolsos elevados de capital inicial, ya que las cuotas mensuales resultan más predecibles que los costes imprevistos que conlleva la propiedad de la flota.

Además, el renting incluye cobertura de mantenimiento y asistencia, lo cual minimiza las interrupciones operativas al delegar en el proveedor tareas como revisiones y reparaciones.

De igual modo, las empresas acceden con rapidez a los modelos más modernos, y la flexibilidad para ajustar el tamaño de la flota según variaciones de demanda refuerza la capacidad de respuesta ante picos temporales de actividad.

No hay duda de que optar por un contrato de renting sin entrada evita los desembolsos más elevados que exige la compra de vehículos nuevos, dado que basta con abonar una cuota periódica para disponer de los vehículos cuando se desee.

Por todas estas razones, tanto si tienes una empresa de entregas de última milla, como si por las características de tu negocio tienes que hacer entregas de proximidad, te invitamos a contactar con nosotros.