Los biocombustibles para automóviles en los contratos de renting

Los biocombustibles para automóviles son desde hace mucho tiempo una alternativa ecológica para reducir la contaminación debido al transporte en las grandes ciudades.

Con la llegada del renting de coches eléctricos parece que hubieran pasado a un segundo plano, ya que los motores de combustión seguramente dejen de fabricarse en unos años teniendo en cuenta como está avanzando la Ley en este sector.

La búsqueda de la movilidad sostenible está desde luego cambiando el mundo del automóvil, pero mientras que los coches con motor de electricidad son capaces de sustituir a los de combustión, los biocombustibles son ideales para reducir la huella de carbono.

¿Qué es el biocombustible para automóviles?

El biocombustible es un tipo de energía renovable fabricada a partir de materiales orgánicos, como puede ser la biomasa, los aceites usados, los residuos agrícolas, o algunos cultivos concretos.

Su uso en automóviles, como decimos, es una alternativa bastante viable para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero en el sector del transporte, donde los coches de combustión siguen siendo la primera opción a pesar de tener un futuro algo incierto.

Los biocombustibles se clasifican principalmente en dos generaciones, donde los de primera generación provienen de materias primas como la caña de azúcar, la remolacha, o los aceites vegetales, mientras que los de segunda generación se elaboran a partir de residuos orgánicos.

En Europa, la Unión Europea lleva tiempo impulsando medidas para incrementar el uso de biocombustibles, con el objetivo de reducir las emisiones netas en al menos un cincuenta y cinco por ciento para 2030.

De hecho, hay plantas de producción bastante avanzadas en España, como la de Huelva, que procesa hasta quinientas mil toneladas anuales de biocombustible para aviación y transporte terrestre​.

Los biocombustibles emiten menos CO₂ durante su combustión, ya que el carbono que se libera ya se absorbió previamente por las materias primas con las que el combustible se produjo.

Además, su composición química permite integrarlos en los motores convencionales sin alterar las infraestructuras de almacenamiento y de distribución de los automóviles actuales que ya están circulando por nuestras carreteras.

¿Cuáles son los biocombustibles más comunes utilizados en los automóviles?

El biodiésel es un combustible que se produce a partir de aceites vegetales, o de grasas animales, mediante un proceso de intercambio de su grupo orgánico, lo que se conoce de forma técnica como ‘transesterificación’.

El biodiésel como combustible puede usarse puro, o mezclado con el diésel convencional en diferentes proporciones. De hecho, puede utilizarse en motores diésel sin tener que realizar modificaciones al vehículo.

A pesar de sus ventajas y la reducción de emisiones de CO2 que ofrece, la razón por la que no está totalmente extendido es porque el costo de su producción supera al del diésel convencional y por lo tanto también el precio que el cliente tiene que pagar para utilizarlo en su automóvil.

Por otra parte, el bioetanol, es otro biocombustible que se utiliza bastante y que se obtiene principalmente de cultivos ricos en azúcares o almidón, como caña de azúcar, maíz y remolacha.

Se utiliza mayormente en motores de gasolina, ya sea como aditivo o en mezclas que van del cinco por ciento, a incluso un ochenta y cinco por ciento.

Aunque su uso contribuye a disminuir la dependencia de combustibles fósiles y las emisiones de gases de efecto invernadero, su producción entra en competencia directa por los recursos agrícolas, dado que utiliza materias primas que también están destinadas a la alimentación humana.

¿Qué automóviles pueden usar biocombustibles?

El uso de biocombustibles en automóviles es cada vez más común, en especial por su compatibilidad con los vehículos actuales y teniendo en cuenta que es la opción más asequible para aquellos que quieren contribuir a cuidar el medio ambiente, pero que no quieren o no pueden tener un coche eléctrico.

Los motores de gasolina y diésel convencionales pueden funcionar con mezclas de biocombustibles, gracias a que tienen una composición química similar a la de los combustibles fósiles.

De hecho, aunque muchos vehículos modernos pueden utilizar las llamadas mezclas estándar, algunos modelos son compatibles con biocombustibles en concentraciones más altas o incluso puras.

Concretamente, los automóviles con certificación ‘Flex Fuel’ están diseñados para funcionar con gasolina, bioetanol o con combinaciones de ambos, mientras que algunos camiones y autobuses pueden operar exclusivamente con biodiésel.

¿Está permitido el uso de biocombustibles en los automóviles de renting?

Según toda la información que hemos analizado hasta ahora, hay que decir que el uso de biocombustibles en automóviles de renting está condicionado a diversos factores, entre los que estaría principalmente las especificaciones técnicas del vehículo.

Muchos automóviles actuales, incluidos algunos modelos disponibles en el renting de coches sin entrada, están diseñados para funcionar con biocombustibles, como el bioetanol y el biodiésel, aunque para utilizarlas primero habría que verificar las recomendaciones del fabricante.

Como empresa proveedora de servicios de renting ofrecemos vehículos que cumplen con las normativas de emisiones que hay en la actualidad y con motores versátil en cuanto al combustible que admiten, por lo que te animamos a contactar con nosotros.