El renting para flotas comerciales. Características y ventajas

Puede que para las personas que no trabajan en el ámbito comercial muchas veces pasen desapercibidas, pero el renting para flotas comerciales es un engranaje fundamental del funcionamiento de nuestra economía.

El camión que lleva materias primas a una fábrica, la furgoneta de renting que entrega los productos ya fabricados, o el coche que lleva a un técnico a reparar alguna avería. Todos ellos son los hilos invisibles que tejen el funcionamiento diario de las empresas.

Anteriormente, gestionar una flota de coches para empresas era un peso enorme vinculado a grandes inversiones iniciales, costes variables e impredecibles y un laberinto de gestiones administrativas.

Pero a día de hoy, sin embargo, hay un método de alquiler de automóviles a largo plazo para particulares y empresas que ofrece mejores ventajas que cualquier otro, y es el renting para flotas comerciales.

Por eso, en este artículo, vamos a analizar todas sus características, comenzando por ofrecerte una introducción sobre el concepto de flotas comerciales y su importancia en el mundo empresarial.

¿Qué es una flota comercial?

Las flotas comerciales son conjuntos organizados de vehículos que una empresa utiliza para mover bienes, personas, o servicios, y en realidad, su historia en nuestro país se puede estudiar yendo hacia atrás cientos de años.

Pero a día de hoy, lo que define a una flota comercial moderna no es su tamaño, sino su función en la sociedad, ya que pueden ser terrestres, aéreas o marítimas, y adaptarse para el transporte de mercancía o para ofrecer servicios públicos.

Lógicamente, nos vamos a centrar en los vehículos terrestres, que son los que ofrecemos en Coche Renting y los que se utilizan por las empresas que todos los días circulan por las carreteras de nuestro país.

Quien coordina una flota de automóviles para uso comercial debe vigilar el consumo de combustible, las horas de trabajo y de descanso de los conductores, el cumplimiento de las normativas de circulación y también las ambientales, que por cierto cada vez son más exigentes.

Por eso, las empresas que poseen sus propios vehículos tienen, sin duda, bastante control sobre todo lo que rodea a los automóviles de la empresa, pero asumen la complejidad de mantenerlos y de tener que contabilizar su amortización.

¿Qué tipos de vehículos se pueden conseguir con el renting para flotas comerciales?

Empecemos por lo más común, que serían los vehículos ligeros, donde entran esos turismos que ves en cualquier ciudad, los que usan los agentes comerciales, los técnicos de servicio, o los directivos para sus desplazamientos diarios.

Son ágiles, gastan poco y caben en cualquier plaza de aparcamiento. Pero justo al lado, en la misma categoría de peso, tienes a las verdaderas estrellas del reparto urbano, que son las furgonetas de renting para el sector logístico.

Tenemos disponibles modelos compactos, ideales para calles estrechas y entregas rápidas en el centro, o versiones de mayor capacidad, con techos altos y puertas correderas amplias que agilizan la carga y descarga de paquetería o herramientas.

Pero y si subimos un escalón, cuando las necesidades de carga crecen o las distancias se alargan, aparece el renting de vehículos industriales.

En esta categoría hablamos de camiones rígidos, esos que dominan las carreteras llevando mercancías entre almacenes o desde centros logísticos hasta puntos de distribución.

Sus tamaños varían enormemente, ya que puedes encontrar modelos más manejables para distribución regional, con cajas de unos pocos metros cúbicos, o verdaderos gigantes para transporte nacional, con remolques articulados que multiplican la capacidad.

¿Qué características y ventajas ofrece el renting para flotas comerciales?

Los contratos de renting son un modelo distinto, no un simple alquiler prolongado, sino más bien una solución integral que cambia la relación de la empresa con sus activos móviles.

Su fundamento radica en una palabra, que es ‘externalización’, pero no una externalización cualquiera, sino una que envuelve casi todo lo que rodea a los vehículos que necesitas para el trabajo diario de tu negocio.

La característica más visible y más popular es la estructura de pago, ya que pagas una cuota mensual fija, calculada generalmente sobre factores como el tipo de vehículo, el plazo del contrato, el kilometraje estimado y los servicios adicionales que incluyas.

Esta previsibilidad presupuestaria es un respiro para muchos departamentos financieros, ya que sabes con antelación cuánto te costará el transporte empresarial cada mes, sin sorpresas por reparaciones inesperadas o fluctuaciones de valor.

Además, dicho coste fijo engloba mucho más que el uso del propio vehículo. Normalmente abarca el seguro a todo riesgo, los impuestos de circulación, el mantenimiento preventivo según los intervalos del fabricante, la asistencia en carretera las 24 horas, e incluso la gestión de las revisiones oficiales.

Por otra parte, no hay otra forma de disponer de los vehículos que tu empresa necesita que te ofrezca una mayor flexibilidad, ya que los contratos suelen tener duraciones ajustables, frecuentemente entre dos y cinco años, lo que te da margen para planificar ciclos de renovación que encajen con tus necesidades reales.

Así que si quieres saber cómo puede ayudar el renting para flotas comerciales a tu empresa, contacta con nosotros.