El ciclo de vida de un vehículo en la flota de coches de renting

¿Cuánto dura un vehículo desde que se estrena hasta que queda totalmente inservible? El ciclo de vida de un vehículo varía en función de muchos factores y merece su propio análisis.

Se trata de un tema muy importante en la gestión de una flota de coches para empresas, ya que crea la necesidad de ir renovando los automóviles de la misma conforme estos dejan de cumplir con las funciones para los que fueron comprados inicialmente.

Al igual que cualquier otro producto que se puede comprar en el mercado, los automóviles están sujetos a un ciclo de vida en el que poco a poco se van deteriorando hasta que ya no merece la pena reparar su averías.

Además, el ciclo de vida aplicado a la industria del automóvil es de una especial importancia en el renting para empresas, ya que mediante este servicio se puede renovar la flota sin tener invertir un gran capital ni asumir amortizaciones o depreciaciones.

¿Qué es el ciclo de vida de un vehículo?

El concepto de ciclo de vida de un vehículo, en realidad, consta de varias etapas, partiendo por su concepción inicial y llegando a su desmantelamiento final.

Por lo tanto, dicho ciclo afecta la apreciación del automóvil en el mercado de coches usados, influyendo directamente en su posible valor en caso de que se quiera realizar una venta para recuperar parte de la inversión realizada en su adquisición.

El proceso inicia, en realidad, antes de que el automóvil salga del concesionario, ya en la fase de diseño y desarrollo, porque es el instante en el que se definen los fundamentos operativos, estéticos y de compatibilidad ecológica del vehículo, algo que marcará inevitablemente su futuro.

La verdad es que esta etapa es decisiva, ya que determina las especificaciones técnicas, los materiales que se utilizarán y las tecnologías innovadoras y emergentes que incorporará el coche.

Después, la fabricación es la siguiente fase, donde los diseños y prototipos se materializan, es decir, se hacen realidad. En los últimos años los procesos de producción han experimentado una notable transformación, estando ahora orientados hacia la reducción de los desperdicios producidos y a la optimización del uso de recursos.

Una vez que ya está en el mercado y tiene su primer propietario, comienza la fase de utilización y conservación, la cual abarca la mayor parte de su ciclo de vida. Durante este período, el rendimiento energético, la seguridad y la confiabilidad son los factores que tienen una mayor influencia tanto en la experiencia del conductor como el coste total de tener un coche en propiedad.

Por último, el ciclo de vida de un automóvil termina con la retirada y reciclaje del vehículo, en la que será importante ver que partes se pueden aprovechar y cuales se tienen que desechar.

¿Cuánto tiempo dura un automóvil desde que se fabrica hasta que termina su vida útil?

La resistencia o durabilidad de un vehículo, es interpretada como su aptitud para mantenerse en funcionamiento sin una degradación notable de sus capacidades, la cual se ve influenciada por la calidad de los materiales utilizados, la tecnología incorporada y las técnicas de fabricación.

También es cierto que el propietario del automóvil tiene un papel importante en su ciclo de vida, ya que si realiza un cuidado periódico, lo que incluye mantenimientos frecuentes, reemplazos de aceite y cambio de componentes gastados y deteriorados, se puede mejorar la vida útil del vehículo.

De igual manera, conducir de forma segura, evitando prácticas que generen tensión innecesaria en el motor y otros elementos mecánicos, incrementará la durabilidad del automóvil, además de evitar desperfectos y accidentes.

En cualquier caso, se puede esperar que un automóvil dure entre 200,000 y 300,000 kilómetros, lo que podría traducirse aproximadamente en 10 a 15 años de uso para un conductor activo que usa el coche a diario y que recorre alrededor de 20,000 kilómetros al año.

¿Por qué el renting de coches es la mejor solución para no preocuparse del ciclo de vida de los vehículos de tu empresa?

La gestión de un vehículo desde su adquisición hasta su baja o reciclaje final implica un considerable despliegue de tiempo y recursos para mantener cada automóvil en las mejores condiciones de funcionamiento y seguridad.

Además, la propiedad conlleva el desgaste adicional de enfrentar la depreciación del vehículo, algo que impacta negativamente en el estado financiero de la empresa.

Por eso, un contrato de renting personalizado está pensado para ser la solución a estos problemas, ya que evita a la empresa tener que supervisar el ciclo completo de vida de cada automóvil.

Cuando se termina un contrato de renting, los vehículos se devuelven al proveedor del servicio, permitiendo a la empresa actualizar su flota sin tener que asumir costes adicionales por la baja de los vehículos o la adquisición de nuevos medios de transporte.

Si quieres disponer de un contrato de renting con las mejores condiciones del mercado y olvidarte del ciclo de vida de los automóviles de tu empresa, contacta con nosotros.

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