Las ciudades con zonas de bajas emisiones ponen limitaciones a la circulación en nuestro país según el tipo de vehículo, así que se trata de áreas delimitadas donde la circulación de coches y furgonetas que generan altos niveles de dióxido de carbono está restringida.
Todo esto tiene su fundamento en la movilidad sostenible, y las zonas de bajas emisiones influyen en como se organizan las ciudades, porque los barrios que antes priorizaban el coche ahora tienen que mejorar su transporte público y hay menos plazas de aparcamiento ocupadas por vehículos particulares.
También, hay muchas más personas y empresas que recurren a los contratos de renting, porque quieren disponer de un coche con la etiqueta de la DGT para poder circular por estas zonas sin tener que comprarlo.
Así que en este artículo vamos a analizar las zonas de bajas emisiones, respondiendo a las preguntas frecuentes que suelen tener nuestros clientes, y por supuesto, hablando sobre por qué crece tanto el renting en España debido, entre otras muchas cosas, a esta normativa.
¿Cuántos habitantes tiene que tener una ciudad para tener zonas de bajas emisiones?
Esta pregunta tiene una respuesta legal y otra práctica, porque en España, la legislación marcó un umbral claro, según el cual los municipios con más de 50.000 habitantes están obligados a delimitar una ZBE, pero además, en casos concretos, los municipios insulares y aquellos con más de 20.000 habitantes deben actuar cuando se superen los valores límite de calidad del aire.
Pero eso no implica que las zonas sean idénticas entre sí, puesto que una ciudad que alcanza la cifra mencionada dispone de margen para diseñar la ZBE según sus características, y de esta forma, delimitar el área afectada, el ritmo de implantación y las normas sobre qué vehículos pueden entrar son decisiones de la administración local.
De hecho, hay ciudades donde la medida abarca una gran parte del casco urbano y otros en los que se limita a centros muy concretos, con resultados distintos en términos de reducción de NO₂ y de partículas, y para entender el porqué de esas diferencias hay que mirar tanto la normativa como las circunstancias locales.
Por otra parte, cumplir los plazos y ejecutar las medidas ha resultado más complejo de lo que dicta la ley, y a principios de 2025 el número de ZBE activas en España había aumentado, pero todavía había municipios obligados que no habían implementado la medida completa, o la habían dejado en un formato muy reducido.
Además, las ciudades más pequeñas pueden establecer ZBE por decisión propia si detectan problemas de calidad del aire, y la existencia de episodios persistentes de contaminación pueden ser un motivo para implementar esta medida incluso en municipios que no alcanzan los umbrales poblacionales fijados por la ley.
¿Puedo conducir un coche diésel en una zona de bajas emisiones?
La verdad es que conducir un coche de combustión como puede ser un diésel en una zona de bajas emisiones depende menos del combustible que del distintivo que la Dirección General de Tráfico asigna al vehículo y de las normas que adopte cada municipio.
Hay que tener en cuenta que la DGT clasifica los vehículos según su potencial contaminante y esa pegatina determina, en la práctica, si un turismo de gasolina o diésel puede circular por una ZBE.
Así que los tipos de combustibles y su impacto medioambiental es algo importante, pero casi lo es más la antigüedad del motor, puesto que los diésel más antiguos carecen de etiqueta y los matriculados en determinados años reciben la B o la C.
Sin embargo, los modelos más modernos pueden tener la etiqueta ECO, y por supuesto los coches eléctricos, o híbridos enchufables con cierta autonomía, son lo que tienen la categoría CERO y pueden circular sin problema.
En cualquier caso, son las autoridades locales las que definen la normativa de acceso, y en algunas ciudades la restricción se centra en los vehículos sin etiqueta y en otras se prohíbe la circulación de categorías concretas a partir de fechas fijadas por las ordenanzas municipales.
Por lo tanto, para quien conduce un diésel antiguo la recomendación es comprobar inmediatamente la calificación del coche en el registro de la DGT y revisar la ordenanza local de la ciudad a la que se va.
¿Cómo ayudan los contratos de renting a circular por las ciudades con zonas de bajas emisiones?
Tener un coche sin la pegatina de la DGT puede tener consecuencias legales cuando se transita por una zona de bajas emisiones, y la propia Dirección General de Tráfico recuerda que la colocación del distintivo es voluntaria, pero que las ordenanzas municipales pueden exigir, o condicionar, el acceso al casco urbano en función de esa clasificación.
La modalidad del renting sin entrada entrega un coche nuevo, o casi nuevo, durante un periodo de tiempo establecido por contrato a cambio de una cuota mensual, por lo que suele tratarse de coches que cumplen las condiciones de la DGT para llevar la etiqueta ECO.
Además, los contratos de renting ayudan a circular por las ciudades con zonas de bajas emisiones porque son la forma más aconsejable en la actualidad para que merezca la pena un coche eléctrico.
Así que por todo esto, y teniendo en cuenta además todos los servicios que se ofrecen un único pago mensual, el renting es la mejor alternativa para despreocuparse de las nuevas normativas de movilidad urbana.
Si quieres que te informemos de forma personalizada para que sepas cómo puede ser tu contrato de renting ideal, en función de tus necesidades y de las características de la ciudad en la que vives, contacta con nosotros.
